Ego

Sueño pesadillas en las que mi forma de quererte es tan ordinaria e insignificante como las anteriores. Me ahogo en mi propio ego, porque, ¿Por qué no querría tu felicidad, pasada, presente y futura? ¿Con o sin mí? Soy egoísta. No me gusta saber que otra piel te hizo sentir lo que yo, tiemblo con sólo pensar que todo lo que hacemos se siente una repetición vacía, como la casi pero no realmente primera vez de algo. No lo digo, me da vergüenza hasta pensarlo. Lo admito en esta hoja de papel, sin moral ni ética. Me reprocho, porque no hay nada que te merezcas más que el amor y la felicidad, repetidas veces en la historia. La aparición una y otra vez de la misma escena solo remarcaría la posibilidad infinita de quererte. Es posible quererte infinitamente. Daré lo mejor de mí para ser, al menos, memorable.

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